¡Atención! Este sitio usa cookies y tecnologías similares.

Si no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso. Saber más

Acepto

Publicaciones y Prensa

Cloenda 2017. Barcelona

El Miércoles, 07 Junio 2017. Enviado a Comunicaciones orales

HIPERSENSIBILIDAD A QUINOLONAS: NUESTRA EXPERIENCIA




Morales Gavilán M., Claver Monzón A., Navarro Gracia B., Botey Faraudo E., Cisteró-Bahíma A.

Servei d’Al.lèrgia Dexeus, Hospital Universitari Dexeus GQS UAB. Barcelona.
Introducción:
Las quinolonas se posicionan como la tercera causa de reacciones adversas medicamentosas (RAM) por detrás de los antibióticos beta-lactámicos y los AINEs.

Objetivo: 
Confirmar o descartar el diagnóstico en los pacientes que consultaron en nuestro Servicio de Alergia por sospecha de alergia a quinolonas durante el periodo de 1 año.

Material y métodos:
Se incluyeron todos los pacientes que acudieron por RAM desde Enero a Diciembre de 2016, seleccionándose aquellos por quinolonas, realizándose historia clínica, test cutáneos (TC) y prueba de exposición controlada (PEC).

Resultados: 
  • De 544 pacientes estudiados en 2016 con sospecha a fármacos, 22 de ellos (4%) corresponde a quinolonas, siendo 15 mujeres (68.2%) y 7 hombres (31.8%), con una media de edad de 58 años (rango de edad de 16 a 82 años).
  • En el 81.8% de los casos (18/22) la sintomatología fue exclusivamente cutánea, en el 13.7% de los casos con anafilaxia (3/22) y en el 4.5% de los casos (1/22) exclusivamente respiratoria.
  • La quinolona más frecuentemente implicada en la RAM fue el Ciprofloxacino (45.5%) (10/22), seguido de Levofloxacino (31.8%) (7/22) y Moxifloxacino (22.7%) (5/22).
  • En el 31.8% de los casos (7/22) estaba implicado otro fármaco: AINEs, otro antibiótico.
  • Se realizaron TC a todos los pacientes, siendo negativos en el 54.5% de los casos (12/22). En 11 de ellos se realizó PEC con la quinolona implicada, existiendo un único caso positivo. En el otro caso no se realizó PEC por negativa del paciente.
  • Los TC fueron positivos en 10 pacientes (45.5%) (10/22). En 5 de ellos (5/10) se realizó PEC con una quinolona alternativa a la implicada, siendo positiva en 3 de los casos. Los otros 5 pacientes declinaron realizar PEC.

Conclusiones: 
  • Las RAM por quinolonas han aumentado en la última década, debido probablemente al aumento en su consumo, convirtiéndose en el grupo más frecuentemente implicados en RAM por antibióticos tras los beta-lactámicos.
  • En nuestro caso, el número de consultas por sospecha de RAM por quinolonas es similar al descrito en estudios previos, alcanzando un 4% del total de las primeras visitas por efecto adverso farmacológico.
  • La rentabilidad diagnóstica de las pruebas cutáneas es limitada debiendo complementarse con una prueba de exposición controlada. En nuestro caso, la implementación rutinaria de otras técnicas diagnósticas in vitro como el test de activación de basófilos no es asequible.

Comparte este contenido

Bookmark and Share